Y como no hay en mí fin ni mudanza,
nada fue antes que yo, sino lo eterno…
renunciad para siempre a la esperanza

lunes, 11 de julio de 2011

...Y sereis como dioses.

Ayer, tuvimos un momento interesante.
Mi hijo me pidió que jugara con él
-¿Jugamos papá?
-Si, ¿A que quieres que juguemos?
-A que tu eras dios -le dije que si y entonces jugamos, él empezo.
-Papá, oye, dios, escuchame, dios, papá, amigo, oye, oye, ¡oye!. 
-Fiel a mi papel, no le contesté.

1 comentario:

  1. El problema radica en algo tan sencillo; ¿Como te va responder dios, si no le llamas por su nombre?

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